La Gallina celebra 25 años como un clásico consolidado del diseño mexicano y como una de las piezas más emblemáticas de Mauricio Lara. Diseñada originalmente como pieza única, surgió de un ejercicio creativo orientado a reinterpretar objetos cotidianos. Retoma la clásica canasta huevera mexicana y la transforma en un objeto que evoca recuerdos, olores y la nostalgia de la infancia. Sus focos, que simulan huevos iluminados, crean un juego de luces, sombras y reflejos cálidos que envuelven la pieza.
Nacida en el año 2000, su éxito y demanda llevaron a producirla hasta 2004, alcanzando cerca de 980 piezas. Su estructura parte de una canasta tejida a mano por un artesano de Guadalajara, cuyo trabajo, lleno de carácter y maestría, marcó la esencia de la pieza. Desde entonces, La Gallina ha formado parte de numerosas exposiciones de diseño en México y el extranjero, y ha trascendido fronteras: diseñadores como Ingo Maurer y Matali Crasset tienen La Gallina en sus colecciones.
Reconocida con la Mención de Plata en el XII Premio Quórum y nominada a la colección Good Design del Chicago Athenaeum Museum of Architecture and Design en 2002, La Gallina es ahora producida en edición limitada por Diez Company, empresa referente del diseño de iluminación en México y Latinoamérica, reafirmando su vigencia y consolidando su estatus como un ícono del diseño mexicano contemporáneo.